Durante la época del fascismo en Italia atracó en White un buque italiano.Los marineros aterrizaron en el Bar Americano, en Elsegood, frente al Mercado.Después de las primeras copas comenzaron a cantar una canción que dedicaban al Duce y pidieron a los parroquianos que los acompañaran.Camisalonga se puso al frente de la barra antifascista: “Este no es el lugar para nombrar a Musolini. Si quieren cantar vayan al buque o a Italia…¡Aquí no…!”¡La que se armó…! Las mesas y las sillas, o lo que quedó, llegaban a la entrada de la Estación Sur.Después de muchos años de hacer el reiterado papel de Camisalonga, decidió cambiar el hábito blanco por otro negro y se disfrazó de cura.Los chicos lo seguían por la calle y en esta ocasión no llevaba el artefacto enlozado, sino que repartía medallitas.El párroco de White se enojó. Dijo que era una burla a la iglesia.Camisalonga terminó en cana.Su espíritu alegre no se inmutó. Siguió siendo cómico por vocación.Y pasado el carnaval volvía al pique, esperando que el capataz, chapa en mano, dijera la de casi todos los días: “Nicola Caputo…¡a la bodega del uno…!
En Buenos Aires al regreso de Londres de los atletas participantes en las Olimpíadas de 1948. En la foto Armando Sensini (con el mate), Eusebio Guiñez y Sra., Nelly Sensini de Liberali y Ampelio Liberali.En 1945 retornó a Bahía Blanca y durante un par de años trabajó en el diario "El Atlántico" y en las emisoras LU3 y LU7. En los años posteriores se hizo un lugar en Buenos Aires. Trabajó para el diario "La Epoca" y más tarde comenzó una prolongada trayectoria radial, que incluyó emisoras de prestigio como LR3 Radio Belgrano, LR4 Radio Splendid, LS5 Radio Rivadavia y LR1 Radio El Mundo (donde fue redactor-locutor durante más de 20 años). Una de las tareas que le otorgó mayor proyección dentro del ámbito periodístico fue haber integrado durante aproximadamente diez años la redacción de la revista "El Gráfico", donde se recuerda su aporte con entrevistas a figuras nacionales del deporte.
Entre su mencionada experiencia radial, cabe señalar que en El Mundo llegó a ocupar la jefatura de redacción del noticiero, hasta abril de 1976. Más tarde, se desempeñó al frente del área de Prensa de la Gobernación de Tierra del Fuego. Liberali escribió varios libros, entre ellos “Dante Panzeri, entretelones” y “60 años de fútbol mundial”. También son recordadas sus publicaciones “Historietas whitenses” e “Historietas Comercialinas”, en alusión al club de sus amores, Puerto Comercial, que fue fundado por su padre y su tío. Su último trabajo no llegó a verlo publicado, al fallecer estaba en imprenta, “Anécdotas de un periodista”, donde recuerda su paso por Radio El Mundo.
Liberali estuvo también estrechamente vinculado a la Agrupación Scout Ernesto Pilling, de Ingeniero White, con cuyos jóvenes integrantes participaba del campamento anual. Hasta sus últimos días colaboró desde Buenos Aires con LU19 La Voz del Comahue de Cipolletti. Periódicamente viajaba a Ingeniero White, para reunirse con sus familiares, amigos y colegas. Con la desaparición de Ampelio Liberali, el periodismo perdió a un baluarte.







Foto: Gentileza de Vito Palmi “Allibito”



Foto: Gentileza de “Argentalico”

“La Juventud de Baco” de William Adolphe Bouguereau - 1884
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